El IRPH y las hipotecas

Me consta que las entidades financieras han empezado a mover ficha a la espera del fallo de los tribunales

El IRPH, o Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios, ha sido uno de los tipos de referencia más empleados en España junto al Euribor. De él se esperaba que no llegara a subir tanto como éste, pero sin embargo, ha resultado ser considerablemente más caro para los prestatarios. Actualmente estimamos que existen en España más de un millón de hipotecas referenciadas al IRPH. En los préstamos hipotecarios suelen referirse a dicho índice como «tipo medio de los préstamos hipotecarios a más de tres años, para la adquisición de vivienda libre, concedidos por el conjunto de entidades». En cuanto a la situación actual del IRPH reseñar que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) a principios del año 2.018 admitió a trámite las cuestiones prejudiciales relativas al mencionado índice, y es por ello que se espera que a lo largo del año 2.019 se pronuncie sobre tal cuestión, confiando que la sentencia sea a favor de los consumidores dado el informe realizado por la Comisión Europea, que contradice a nuestro Tribunal Supremo, el cual en 2.017 estableció que el IRPH no implicaba un abuso por parte de los bancos y que es equiparable al Euribor. Me consta que las entidades financieras, a sabiendas del más que posible fallo de Europa a favor del consumidor, han empezado a mover ficha ofreciéndoles a los afectados por el IRPH llegar a acuerdos consistentes en eliminar esta cláusula del préstamo y establecer un tipo fijo para el resto de años de la hipoteca. Mi consejo es NO aceptar el mencionado acuerdo y esperar a que se pronuncie el TJUE. Además este tipo de acuerdos, al igual que sucedió con los de las cláusulas suelo, no restituyen las cantidades pagadas de más por los consumidores. Finalmente recordar que un proceso de reclamación suele durar entre 9 y 15 meses, en primera instancia, es decir, siempre que no sea recurrido por el banco. Una vez tengamos sentencia, debemos de esperar 20 días hábiles (alrededor de un mes) a que ésta sea firme, y a continuación la entidad demandada dispondrá de otros 20 días hábiles para consignar de forma voluntaria el dinero. En el supuesto de no realizarlo, se deberá proceder a ejecutar la sentencia. En definitiva, suele tratarse de procesos lentos y algo tediosos, sobre todo por la cantidad de obstáculos que suelen poner los bancos, pero si todo sigue su curso habitual acabarán resolviéndose a favor del consumidor. Es por ello que recomendamos mucha paciencia y no desistir en la lucha de nuestros derechos.

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